lunes 4 de octubre de 2010

Y ya pasaron once años!




Todo empezó en la época del colegio, yo estaba como en 10 cuando llegó a estudiar al colegio un rolo, y llegó con el cuento de las barras. Atipicamente era hincha del Cali, en mi salón predominaban los hinchas de América, Nacional y Millonarios. Con él nos despertó la curiosidad de ir a la tribuna popular a alentar a nuestros equipos. Apesar que desde pequeño siempre fuí un hincha furibundo del rojo, es mas, recuerdo por alla en 1995 cuando América perdió el campeonato frente a Junior, yo salí a la calle a jugar con mi balón, y afuera festejaban los pocos hinchas del cuadro tiburón (si, si.. habian hinchas... o quizas eran de cualquier escuadra, pero no tuvieron otro motivo para tomar) y recuerdo muy bien un señor alto, con su zona abdominal bien protuberante, con crespos alborotados y su camiseta del Junior blanca que me dijo "hey niño, porque no te quitas esa camiseta", yo solo atine a contestarle "prefiero ser márica a cambiarme de equipo".

La cuestión es que por motivos de la historia familiar o el destino, o lo que quieran, no pude compartir con mi viejo ningún año de mi vida, por lo que la tradición de que tu papá te lleva a la cancha no me tocó a mi. Mi mamá me compraba guayos, uniformes y la indumentaria para jugar, pero nunca se le imaginaba llevarme a la cancha, también por la distancia entre las ciudades y el desconocimiento de mi vieja del mundo del fútbol (la defiendo a muerte eeh). Asi pues, ya cuando tenía como 15 años, de "aventureros" con algunos amigos de colegio nos fuimos a dedo hasta Cali a ver América vs Millonarios. Llegamos a la cancha y compré la boleta para la tribuna Sur. Recuerdo muy bien que me costó 2.000 pesos. La fila para entrar era infinita, y mientras entraba se acercaba un muchacho como de 19 o 20 años de pelo largo y barbado, con actitud ultra agresiva, gritaba "Donde esta Baron Rojo? vamos a darles a los Comandos que estan en banderas!!", y ese fue mi primer acercamiento a la vida barrista.


Entré a la cancha y me hice en el segundo piso y ver ese prado verde fue de verdad impactante. En ese entonces el fuerte de la barra se hacia en el primer piso. Para mi era casi épico ver esa multitud, saltando en un solo bloque, cantando simultaneamente por el amor a los colores de mi amada América de Cali. Esó marcó en dos mi vida. Desde ahi empece a ir a la cancha con mas americanos, siempre a la popular. Fueron 5 años en los cuales formé un grupo de hinchas, de amigos que hicimos 2 trapos y viajamos por Colombia siguiendo al rojo. El viaje que mas recuerdo fué a Medellín, jugabamos contra Nacional. Ese día fue la mayor caravana que América llevó la Bella Villa, mas de 35 buses de todo el país para el superclásico Colombiano, entrar caminando, cantando y ver a la gente que se asomaba a las ventas de casa y edificios, con los trapos a los hombros... no tiene precio.





Por lo pronto no queda mas que agradecer a los que siguieron con ese proyecto de barra en Popayan y que el sábado, orgullosamente colgaron un trapo que decía "BRS POPAYAN 11 AÑOS DE AGUANTE".

6 comentarios:

  1. Tan Chevere!!! aunque me tocó concentrarme resto para ver el trapito me parece muy cool tu historia!

    PD: Me encanta lo que de digo eehhh

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  2. sizasasss
    BARON ROJO SUR POPAYAN
    cada dia crece mas ... gracias a sus viejos integrantes for sembrar esta pasion que aun sigue intacta. y a los nuevos poruqe permitir que america entre a sus corazones.

    vap

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  3. parcero nunca me olvidare de todo lo que viajamos el aguante increible, el frio, el calor,el mal comer todo por esa hermosa pasión nunca me voy a olvidar de esos domingos saltando y alentando en cualquier estadio del pais, 11 años desde que empezamos con ese proyecto gracias a toda esa nueva generacion de hinchas rojos que viajan desde popayán siguiendo con nuestro sueño Aguante por siempre BRSPOPAYAN

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  4. buena viejo con ustedes comparti y recuerdo mucho la libertadores del 2003 y en especial el partido contra river, inolvidable loco!

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  5. Ahhh parce, que bakna tu historia, me gustó mucho; esta si es una historia de amor, un amor que vive a través del tiempo y la distancia el cual es imposible olvidar y deja atrás...

    PD yo fuí la que le enseñé el trapo a Larsson para que le tomara la foto :P

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  6. pfffffffff.....con lo ke escribis y con lo ke comenta la gente le viene a uno tantos buenos recuerdos. En este preciso momento me acuerdo un dia con nano comiendo en plena fila para la final con nacional ke vos estabas por fuera de la fila y un kerido tombo te iba a subir a una tanketa... el partido con river, el viaje a manizales con la banda en dos tribunas jajaja...ke buenos tiempos

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